JERUSALEN, Israel.- "Fue todo una broma. Yo no dañé a los palestinos que siguen vivos y sanos. No fue mi intención humillarlos y por eso no tengo que pedir disculpas. A los detenidos siempre les daba agua, comida y ropa. Quien debe temer por su vida soy yo". Así reaccionó Eden Abergil, la ex soldado israelí que se fotografió con prisioneros atados y vendados, y subió las fotos a Facebook.
Las imágenes fueron descubiertas en el álbum "Ejército, la mejor época de mi vida" y desataron una fuerte condena de parte de autoridades israelíes y palestinas. Tras el escándalo, ella denunció que ni siquiera puede salir de su casa por la tormenta de protestas y que ha recibido llamadas telefónicas en que la amenazan de muerte.
"El Ejército se ha portado muy mal conmigo. Me han llamado para informarme que me retiran del servicio de reservistas y me han dicho ?no te mereces estar con nosotros?. Estoy muy decepcionada porque he dado mi vida por el Ejército: durante mi servicio, me tragué cada día 20 cohetes Qassams desde Gaza y tengo el oído muy afectado", declaró al diario español "El Mundo". 
El Gobierno palestino comunicó que llevará a Abergil a los tribunales. "Hizo esas fotos cuando servía al Ejército de Israel, por lo que ese país es responsable de sus actos y de violar el Derecho Internacional", anunciaron. Sin embargo, la joven no comparte ese punto de vista: "en las fotos no hay ningún gesto obsceno o humillante. Simplemente me las sacaron y yo las subí a Facebook". 
"Esto muestra la mentalidad de los ocupantes, que se sienten orgullosos de humillar. Esto debería terminar, y que se respeten los derechos y la dignidad de los palestinos", declaró un vocero militar. (Reuters-Especial)